El Museo de Arqueología y Antropología: Historia y futuro

Izq.: Un hecho histórico representó la reedición de Paracas, Primera parte, de Julio C. Tello, quien posa aquí junto a un fardo funerario. Der.: Detalle del personaje bordado sobre el reborde del MantoBlanco de Paracas.

Izq.: Un hecho histórico representó la reedición de Paracas, Primera parte, de Julio C. Tello,
quien posa aquí junto a un fardo funerario. Der.: Detalle del personaje bordado sobre el
reborde del MantoBlanco de Paracas.

El encabezado podría haber sido un título de una novela de aventuras escrita por Alejandro Dumas, aunque debo reconocer que estos años han sido novelescos. Mas no es así, esa es la porción de la realidad manifiesta en ese lapso y en esta parte de la construcción, del proceso histórico, de nuestra identidad histórica nacional que se encuentra ligada a muchos personajes que representaron en su momento a diversos grupos de trabajo.

El principal representante de este tiempo pretérito es el doctor Julio César Tello Rojas, sanmarquino y parlamentario en ese entonces por su patria chica(1), quien logra convencer al gobierno de la universidad representado por el rector Javier Prado de fundar algo moderno y novedoso para su época, un museo arqueológico en el ámbito arqueológico. Es así que el día 21 de octubre de 1919 se inauguró en el segundo nivel del segundo claustro(2), también conocido en ese entonces como el Patio de Letras, el Museo de Arqueología de esta Casa de Estudios; en dicho recinto compuesto por el descanso de la escalera, una antesala, parte de la galería superior y el campanario de la capilla supresa de San Carlos se expusieron los materiales basados en las donaciones de las colecciones hechas por Tello y las auspiciadas por la misma universidad; y desde esta base operativa encabezó otras expediciones con un equipo selecto incrementaron las colecciones(3) y comenzó a expresar sus hipótesis famosas sobre el origen de la civilización en el Antiguo Perú, las evidencias que contaba y cómo las procesaba, dentro del desarrollo científico y tecnológico de ese entonces que sin darse cuenta iban generando y renovando el patrimonio cultural.

Con el transcurrir del tiempo las principales colecciones del Museo se unieron con otras en 1945 para formar el acervo del Museo Nacional de Arqueología que dirigía el mismo Tello por encargo del gobierno, cabe añadir que estas colecciones se encuentran actualmente en calidad de custodia y que en futuro próximo regresaran a los ámbitos de nuestra administración.

Posteriormente, el Museo entró en decadencia y se trasladó a diversos inmuebles de la Universidad; hasta que a propuesta del doctor Lumbreras, las nuevas colecciones sanmarquinas se reúnen en unos ambientes, al fondo de la Casona, esta vez con los dos niveles del claustro del patio de los naranjos y la mitad del claustro del patio de los jazmines. Ese fue uno de los principales relanzamientos de nuestro Museo de Arqueología y donde se propuso la edición y publicación de la revista Arqueología y Sociedad, la cual cumple este año su cuadragésimo aniversario. Luego, en el último lustro de los años ochenta del siglo pasado es que volvió a tener un repunte con diversas actividades entre ellas el inicio de una de las principales acciones anuales del Museo que es el curso de ‘Actualización para Profesores de Historia’ y reactualizar unas exposiciones tales como ‘Orígenes del Perú’ e ‘Instrumentos musicales prehispánicos’.

Subsiguientemente la institución fundada por Tello entró en una etapa de letargo y un quietismo debido a muchos factores; en un momento mientras había perdido(4)su habitual espacio el Museo surge con la revisión de los paquetes componentes del denominado Archivo Tello y se inicia la publicación de la serie Cuadernos de Investigación del Archivo Tello cuya valía se encuentra en su parte medular de la investigación, en ese registro testimonial recogido durante décadas, y que se logró la formalización de la idea bajo la tutela de Ruth Shady.

Luego de unas intervenciones, se asienta una junta directiva que representó a gran parte de las disciplinas de las Ciencias Sociales(5), y relanzan el Museo y su revista de bandera, Arqueología y Sociedad; e impulsan algunas muestras temporales de gran éxito.

La ulterior dirección, encabezada por el Carlos Del Águila, logró exponencialmente generar diversas muestras temporales, y de idéntica manera las publicaciones de la revista oficial del Museo, la serie basada en el Archivo Tello, y apoyar diversas publicaciones las cuales muchas han sido auspiciadas por el Museo de Arqueología y Antropología. En este periodo se hicieron muchas cosas, entre ellas se rindió homenaje al doctor Tello mediante la ‘Cátedra Tello’ expresadas en un ciclo de conferencias magistrales y la participación como miembro fundador de la Red de Museos del Centro Histórico de Lima.

Y en virtud de ello, lo mejor que podemos hacer en esta nueva gestión es legar un trabajo organizado y productivo.

Desde esa perspectiva el Museo viene preparando este año la publicación de varios números de la revista Arqueología y Sociedad fundada hace cuarenta años; así como la publicación de la edición digital de los primeros veinte números de esta revista. De la misma forma tenemos un Blog y una página Facebook ‘Amigos del Museo de Arqueología de San Marcos’. También haremos la publicación pronta de las charlas magistrales de La Cátedra Tello y la organización de una nueva para octubre; la publicación por lo menos de dos números de la serie Cuaderno de Investigaciones del Archivo Tello. Así como la creación de nuevos Talleres y la novísima Serie de Manuales del Museo de Arqueología de San Marcos que la iniciaremos con un manual sobre intervenciones profesionales en el campo, o de excavaciones para los neófitos. Asimismo, nos encontramos actualmente abocados a la preparación de la Exposición Permanente del Museo sobre los Orígenes del Perú Antiguo con los últimos datos, así como de diversas temporales.

Propongo, finalmente, ejecutar un programa de actividades conjuntas con todas las instituciones en que participó Tello y sus allegados como son los museos con el fin de recopilar más informaciones y las divulgaciones de las investigaciones de las colecciones, reviviendo el Instituto de Investigaciones Arqueológicas o una suerte de Ateneo con auspicio de todos los agentes del colectivo social formalizados en los Amigos del Museo y con un programa de investigaciones llamado Programa Tello.

Con Brochas y Badilejos.

Arqueólogo Fernando Federico Fujita Alarcón
Lima, 19 de abril de 2010

Notas:

  1. Huarochirí.
  2. Patio de Letras, o Patio de los Jazmines.
  3. Una a Cañete donde exploró y examinó Huaca Malena y Cerro del Oro, y otra en Ica; en la cuenca del Marañón, en el mismo lapso estuvo recorriendo la Costa Norte, Paracas, Nasca, etc…
  4. Mediante las obras de conservación y adecuación arquitectónica del Convenio Instituto Nacional de Cultura – Agencia Española de Cooperación Internacional – Universidad Nacional Mayor de San Marcos para la recuperación y uso de la Casona de San Marcos (actual Sede del Centro Cultural) se rehabilitaron algunos ambientes, pero el área íntegra que tenía el Museo se redujo a un porcentaje muy exiguo que es el que tiene hoy en día.
  5. Cabe destacar la participación de Alcalde, Cabanillas y Vega Centeno entre otros.